Los remaches
• Los remaches son elementos de fijación generalmente de metal, cortos, lisos, sin roscas, con una cabeza y una caña (o clavo) cuyo extremo se ensancha y forma una segunda cabeza al ser colocado (por percusión). Esto permite unir chapas por compresión entre sus dos cabezas.
• Una vez que los remaches quedan instalados, los clavos son cortados, removidos y descartados automáticamente.
• El remache tradicional está formado por una varilla con una cabeza redondeada. La mayoría de los remaches son macizos, pero también existen remaches para usos especiales que pueden ser huecos o tubulares.
• Su largo y su diámetro varían de acuerdo al espesor del material que va a ser remachado.
• Se fabrican en acero blando o en distintas aleaciones de metales (acero inoxidable, cobre, aluminio, bronce, etc.) que permitan que sea deformado por medio del martillado.
• Las cabezas de los remaches pueden ser redondas (sobresalientes), hexagonales, avellanadas, planas o en forma de gota de cebo.
• Los pequeños remaches que se usan como refuerzo en la unión de canales metálicas deben ser del mismo material que la canal (acero galvanizado, cobre, aluminio, etc.).
• Los remaches de expansión sirven para unir chapas con una cara inaccesible. Al hundir su vástago central, se abren las patas del cuerpo del remache.

